Palacio del Marqués de Casa Riera

Convento de las Baronesas

Pensaba hablar hoy del monumental Círculo de Bellas Artes, de Antonio Palacios, pero durante el proceso de documentación ha ocurrido algo

maravilloso y es que he descubierto la historia del Palacio del Marqués de Casa Riera y me ha cautivado por completo.

Es difícil establecer una cronología completa, ya que cada fuente que he leído contradice a las anteriores en uno u otro detalle. Y los sucesivos cambios de

nombres de calles, renumeraciones, amortizaciones, etc. no ayudan en absoluto. Así que os cuento lo que he sacado en claro hasta ahora:

Desde nales del s. XVII existió en el lugar que ahora ocupa el Círculo de Bellas Artes el llamado convento de las Baronesas (convento de la Natividad y

San José), de monjas Carmelitas, llamado así por ser un regalo de la baronesa de Castel-Florido, que compró los terrenos donde se ubicaba el Mesón del

Toro con el dinero que dejó su marido Jorge Paz de Silveyra al morir. El maestro de obras Juan de Lobera inició la construcción, muriendo en 1675 y

siendo nalizado por su yerno Juan de Pineda en 1700, cuarenta años después de la muerte de la baronesa. Con la desamortización de 1836, el convento,

terminó vendido y derruido.

También existía colindante al convento la casa que construyó el Conde de Auñón para su hijo natural,

Rodrigo de Herrera y Rivera, célebre dramaturgo del siglo de Oro español. Esta casa fue posteriormente

del Conde de Miranda y del Marqués de Mancera.

El Palacio del Marqués de Casa Riera se construyó como dote de la duquesa de Abrantes, de donde surgió

el nombre de casa de los alleres. Tras pasar entre otras por las manos de los marqueses de Ariza o del

príncipe Tatischef, embajador de Rusia, fue comprada por el marqués de Casa Riera, quien invirtió

grandes sumas de dinero no sólo en decorar lujosamente el palacio, sino en arreglar los extensos jardines

y complementar el conjunto con edicios para cocheras y ocios al otro lado de la calle del Turco (actual

calle del Marqués de Cubas y que actualmente están ocupadas por el Banco de España). Se cuenta que

existían túneles que comunicaban ambos edicios.

Tras esta excepcional reforma el edicio fue cerrado y abandonado. Y los marqueses se mudaron a París.

Donde, según la versión ocial, murieron.

1860

1900

Palacio del Marques de Riera

Edicio actual, sede del

Movimiento Nacional durante

el franquismo.

Actualidad

Este extraño proceder ha hecho que, ya en la época, surgieran todo tipo de historias. La leyenda más extendida habla de que el marqués sorprendió a su

bella esposa en manos de un amante y que tras ser descubiertos y, durante la huida, fueron asesinados por el marqués en los jardines del palacio, siendo

enterrados sus cuerpos en el jardín y colocado en el lugar un ciprés. Si hacemos caso a esta leyenda el marqués se habría asegurado que el palacio no

fuera habitado hasta que el ciprés se secara y muriera. En otras versiones se cuenta que el marqués asesinó y emparedó a su mujer. Esta truculenta

historia se alimentó del traslado de ambos a París, que en algunas versiones fue sólo el marqués quien viajó. También se cuenta que acabó siendo

abandonado por su familia y murió ciego y en la única compañía de un mayordomo.

En 1893 su sobrino Alejando Mora y Riera y heredero mandó construir el actual edicio residencial de lujo

al arquitecto Rodriguez Avial.

En 1917 se construye el Círculo de Bellas Artes en lo que fuera parte de los jardines y se abre la calle del

Marques de Casa Riera.

Este edicio tuvo varios usos, como ser la Expendeduria Central de

Tabacalera en los años 30, pero tras la guerra civil se convirtió en la

sede del Movimiento Nacional, y durante casi 40 años lució en su

fachada un yugo y unas echas en madera con una altura de tres

pisos. Hasta el año 1977. Desde los años 90 se reconvierte en edicio

de ocinas y se rehabilita el jardín, que había sido utilizado como aparcamiento.

Como última curiosidad, el marquesado de Casa Riera es actualmente propiedad de la sobrina de los famosos Jaime

de Mora y Aragón y su hermana Fabiola, que fuera reina de los Belgas.