«No hay modernismo en Madrid», me decía hace poco un amigo que venía de Barcelona deslumbrado por los edicios de Gaudí. «Como mucho la sede
de la SGAE.», y bueno, aunque la ciudad está llena de edicios neoclásicos y herrerianos, también hay un llamado «modernismo madrileño» (nales s.XIX-
principios del s.XX) que si bien sigue la corriente general que surge en toda Europa (moderm style, art nouveau, jugendstil…) y España (modernismo
catalán, canario, el de Cartagena y la Unión…) es mucho más sobrio y se limita a decorar determinadas zonas de los edicios sin alterar su estructura
básica de corte clásico.
El edicio que traigo hoy está en la zona más clásica y antigua de Madrid, la calle Mayor, 16, construido en 1909 para albergar a la compañía Colonial de
España por los arquitectos Miguel Mathet (académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando) y su hijo Pedro Mathet, que reformaron el
edicio anterior destinado a viviendas cambiando por completo su aspecto exterior y acondicionándolo por dentro para dar cabida a las ocinas
centrales de la Compañía. Miguel Mathet ganó por este edicio el premio a mejor fachada construida en 1908. Luce un diseño modernista con balcones
de diseño vertical en los laterales y horizontal en el centro, sinuosidades en sus elementos decorativos y guras alegóricas referidas al comercio y la
industria, como la del dios Mercurio.
En la parte superior encontramos tres cerámicas dedicadas a sus productos básicos (café, té y cacao) obra del ceramista Daniel Zuloaga, que se había
convertido en aquel momento en un artista reconocido como un genio, y calicado como un ceramista reencarnado de los del Renacimiento.
Está en la calle Mayor, 16, y actualmente es un edicio de ocinas con la fachada recién restaurada.