Gasolinera Petróleos Porto Pi

Esta pequeña gasolinera en la calle Alberto Aguilera es considerada uno de los tres edicios de España que iniciaron la arquitectura moderna en España.

Si bien lo que vemos ahora es una reconstrucción siguiendo los planos y materiales originales.

El origen de esta gasolinera viene de la compañía Petróleos Porto Pi, fundada por el industrial Juan March, personaje con muchas sombras, principal

nanciador del golpe de estado de 1936 que provocó la guerra civil, que tenía la exclusividad del comercio de petróleos rusos.

Para su gasolinera en Madrid la compañía encargó al arquitecto Casto Fernández-Shaw este edicio en 1927, el cual se construyó en tan sólo 50 días.

Decía el arquitecto que su edicio nos encajaba en «ningún estilo» y se basaba en mostrar su estructura y utilizar materiales novedosos en la época y que

permitían construir de una forma mucho más libre con inspiraciones en elemento náuticos y aeronáuticos

De hecho la actual estructura de las gasolineras nace aquí: un edicio para ocina, tienda o servicios, una gran marquesina sobre el área de repostaje y

una torre con funciones publicitarias.

Al poco de su inauguración la compañía fue expropiada e integrada en CAMPSA, si bien la estación no sufrió apenas cambios hasta 1935, cuando fue

ligeramente ampliada con la supervisión de su autor. En 1939 se consituyó la compañía Gesa Sociedad Limitada para lo cual se cambiaron letreros.

protesta de arquitectos y vecinos el ayuntamiento interrumpió lo que quedaba de derribo y prohibió la construcción en el solar, tras lo cual la gasolinera

siguió funcionando medio derruida y con una marquesina provisional.

En este caso la especulación inmobiliaria, que había sido la causa de su derribo, fue también la salvación del edicio, ya que, a cambio de poder construir

un hotel en el resto de la parcela la compañía accedió a reconstruir la gasolinera, siguiendo el diseño original y utilizando los mismos materiales. Esta

reconstrucción fue llevada a cabo por el arquitecto Carlos Loren Butragueño en 1996.

Desde 2016 está incluido en el catálogo de Bienes de Interés Patrimonial así como otra de las gasolineras del mismo arquitecto, la gasolinera de la

carretera de Aragón.

Gasolinera provisional tras el derribo

Imagen actual de la gasolinera reconstruida