Pasando por la Glorieta de Quevedo y al comienzo de la calle Eloy Gonzalo llama la atención este edicio singular que luce el título de Hospital de
Homeopatía. Mi primer pensamiento fue que las palabras Hospital y Homeopatía eran incompatibles (no profundizaré en el tema ya que no es objeto de
este blog debatir sobre las pseudoterapias) y que vaya pena usar un edicio antiguo y bonito para eso. Para mi sorpresa este edicio siempre ha tenido
ese uso y tiene detrás una enrevesada historia con polémicas varias que incluye al vecino palacio del Marqués de los Salados y que todavía no ha llegado
a su n.
Empecemos por el principio y para ello tenemos que retroceder hasta mediados del Siglo XIX, a José Núñez de Pernia. Hijo del Marqués de los Salados,
comienza estudios eclesiásticos en Astorga como su hermano Pedro y llega a recibir la primera tonsura. Continúa dichos estudios en Valladolid y tras
comenzar la primera guerra Carlista se muda a Burdeos, se cree que por su apoyo al infante D. Carlos.
Es en Burdeos donde conoce la homeopatía y obtiene cierto reconocimiento al tratar a la colonia española. Tras lo cual vuelve a España y se instala en
Madrid donde funda la Sociedad Hahnemanniana Matritense
Existió en su momento gran polémica (como sigue existiendo actualmente) con la medicina tradicional, cuyos médicos acusaban a Nuñez de Pernia de
intrusismo y de tratar enfermos sin tener las titulaciones adecuadas.
Para ello, y a petición de la reina Isabel II, se supone que se examinó y aprobó los cursos que le habilitaban, si bien nunca ha quedado constancia de que
obtuviera ningún título y ya en la época se dudó de ello.
Es conocida su buena relación con Isabel II, de la que fue médico personal y de la que recibió el título de Marques de Núñez, ya que el título familiar, el
marquesado de los Salados recae en su hermano Joaquin.
Núñez de Pernia, en su empeño por desarrollar la homeopatía en España, solicitó primero 24 camas en un hospital y que se creara una clínica y su
correspondiente cátedra de Homeopatía, y como ninguna de estas exigencias se cumpliría decidió construir por suscripción pública este hospital, aunque
sólo recaudaría una tercera parte, teniendo que aportar él lo restante.
Obra del arquitecto José Segundo de Lema, miembro de la Real Academia de las Bellas Artes de San Fernando, es de estilo neogótico y se termina en
1877. Con forma de U en torno a un patio ajardinado central, abierto a la calle. En su fachada principal se desarrolla una galería de corredor acristalada y
realizada en madera que abarca los dos pisos del edicio, mientras que en las fachadas de las alas laterales se abren ventanas de gran sencillez
Conocido en el barrio como el “Hospitalillo de los Anises”, fue restaurado en 1998 por los arquitectos Emilia Checa y Jose Segundo de Lema a cargo de la
Comunidad de Madrid y declarado Bien de Interés Cultural.
La polémica sigue persiguiendo al hospital, en este caso por las luchas internas en la fundación del Hospital y la sociedad
Hahnemanniana por el control del las mismas y la propiedad del edicio, del que recordemos el Marqués es propietario en 2/3
partes.
Jose Nuñez de Pernia muere en 1879, pero ahí no acaba su historia, ya que su polémica herencia daría muchos problemas. La historia
continúa en El palacio del Marqués de los Salados .