Ya hemos hablado del Palacio de Velázquez y del Pabellón Real , erigidos para la exposición de minería de 1883, y de la profusión de exposiciones y
certámenes de la época.
En 1887 se inauguró en la misma localización la Exposición de Filipinas, con la intención de promover el comercio con la colonia y mostrar la forma de
vida «exótica» de los habitantes de la misma.
Para ello se encargó también a Ricardo Velázquez Bosco la construcción de una estufa fría o invernadero para albergar una selección de plantas que
habría de venir de Filipinas. Si bien nalmente la mayoría de plantas no llegaron en un estado decente para se exhibidas.
El edicio tiene una estructura completa de hierro a excepción de la puerta de entrada que es de piedra con columnas jónicas. Recubierta por cristal en
su mayoría y con detalles en cerámica, y con una base de ladrillo recubierto por cerámica decorada por Zuloaga. Existía en la zona central un pilón para
las plantas acuáticas.
Es de destacar que el edicio se levantó en apenas seis meses gracias a los nuevos métodos de construcción que permitían utilizar piezas prefabricadas
que se ensamblan en la misma obra.
Para la exposición se construyeron alrededor del palacio de cristal numerosas construcciones de madera inspiradas en las viviendas de tribus lipinas y
se agrandó el estanque para permitir el uso de barcas, construyendo también un embarcadero de madera.
Al nal de la exposición se tenía previsto desmontar el palacio y volverlo a montar para una futura exposición española en Manila, pero nalmente esta
nunca tuvo lugar y el palacio se quedó donde estaba.
aseguraron la estructura podemos ver el edicio tal y como fue construido.