Volviendo al barrio de Triana, merece la pena detenerse en este edificio situado en el número 94 de la calle Mayor de Triana. La construcción original data de 1890, aunque fue reformada en 1910, en plena etapa de expansión y renovación arquitectónica del barrio. Pese a su interés patrimonial, el catálogo municipal no conserva referencias claras sobre la autoría del proyecto.
La fachada destaca por la disposición rítmica y simétrica de sus huecos, característica habitual de la arquitectura burguesa de finales del siglo XIX y comienzos del XX. Sobre las ventanas aparecen elementos decorativos de inspiración modernista, especialmente visibles en los relieves y ornamentos situados sobre los arcos, que aportan movimiento y riqueza visual al conjunto.
También sobresalen los balcones de hierro forjado, realizados con una cuidada ornamentación que refuerza el carácter elegante del edificio y contribuye a la unidad estética del paisaje urbano de Triana.
Aunque más discreto que otros inmuebles cercanos, el edificio constituye un buen ejemplo de la transición entre el eclecticismo decimonónico y las primeras influencias modernistas presentes en la arquitectura residencial de Las Palmas de Gran Canaria.








