El edificio de la Casa Ford, uno de los ejemplos más reconocibles de la arquitectura racionalista de Las Palmas de Gran Canaria, fue proyectado por Miguel Martín-Fernández de la Torre y finalizado en 1950.
La construcción responde a un racionalismo tardío de líneas limpias y composición geométrica, en el que destaca especialmente la marcada simetría de la fachada principal. Esa regularidad se rompe intencionadamente en las esquinas del inmueble: una de ellas aparece redondeada, aportando dinamismo al conjunto, mientras que la otra se remata con una característica torre vertical que servía como soporte publicitario y elemento identificativo del edificio.
Otro de los elementos más singulares era la gran marquesina frontal, concebida no solo como acceso protegido al inmueble, sino también para potenciar la visibilidad de los escaparates y funcionar como espacio expositivo vinculado a la actividad comercial de Ford. Posteriormente se añadió una segunda marquesina destinada al área de gasolinera asociada al edificio, aunque esta ya no se conserva.
Durante décadas, el gran rótulo de “Casa Ford” se convirtió en uno de los iconos visuales del Puerto y de la ciudad. Sin embargo, el histórico cartel fue retirado definitivamente en enero de 2019 tras sufrir daños provocados por un temporal, poniendo fin a uno de los elementos publicitarios más emblemáticos del paisaje urbano capitalino.











