Nos preguntaba un seguidor qué sabíamos de esta singular casa, protagonista del Paseo de San José y actual sede de la asociación vecinal del barrio. Y, lamentablemente, poco podríamos decir con certeza.
La conocida como Casa Amarilla no aparece —al menos no hemos logrado localizarla— en el catálogo municipal de bienes protegidos. Su ficha en el FEDAC únicamente menciona un grado de protección 7, aunque no hemos podido confirmar dicha protección en el Plan General de Ordenación. También indica que antiguamente existían edificaciones a ambos lados, hoy desaparecidas, y sitúa su construcción en torno a la década de 1950.
Por otro lado, el Catastro señala el año 1985, una fecha claramente incompatible con el edificio actual y que probablemente haga referencia a una reforma, ampliación o actualización registral.
Sin arquitecto conocido, sin documentación de proyecto y sin una fecha clara de construcción, poco podíamos hacer… así que hemos estado buscando casi debajo de las piedras.
Y algo sí apareció: una imagen de 1927 en la que se aprecia una vivienda algo similar en el mismo lugar (tomando como referencia el antiguo alpende de agua).


Tambien esta otra foto de 1900 en la que se ve una casa similar en la que coinciden las 5 ventanas de su lateral:

Esto nos lleva a pensar, con cautela, que la casa podría ser bastante anterior y quizá estuviera vinculada a la explotación agrícola de la antigua vega, tal vez como residencia de propietarios o encargados de los terrenos. Además, su tipología y ciertos rasgos arquitectónicos parecen encajar mejor con una cronología de finales del s. XIX – comienzos del s. XX que con los años cincuenta.
Todo esto nos da pie para hablar de la Vega de San José, hoy un barrio más de la ciudad, pero que durante siglos fue un territorio situado extramuros, al sur de la antigua ciudad amurallada.
Hasta el siglo XIX la zona era, literalmente, una vega agrícola: un espacio de huertas y terrenos fértiles entre Vegueta, el risco de San José y el litoral sur, favorecido por la proximidad del barranco Guiniguada y el aprovechamiento de pozos y galerías. Este territorio era conocido como la Longuera de Vegueta, y el topónimo cambiaría tras la consolidación de la ermita de San José, situada junto al antiguo camino hacia el sur de la isla.
El gran cambio llegó entre finales del siglo XIX y comienzos del XX, cuando el crecimiento demográfico de Las Palmas y el auge del Puerto de La Luz impulsaron una fuerte demanda de vivienda obrera. La ciudad comenzó a expandirse más allá de Vegueta y Triana, y la Vega de San José se urbanizó progresivamente mediante pequeñas promociones, autoconstrucción y casas terreras alineadas entre la ladera y el llano.
El barrio quedó marcado por una fuerte identidad popular y trabajadora, acogiendo familias ligadas al puerto, la construcción, pequeños oficios y empleos urbanos. Muchas viviendas crecieron poco a poco según las necesidades familiares, añadiendo alturas o ampliaciones con el paso del tiempo.
A mediados del siglo XX, la apertura de nuevas carreteras y, especialmente, la construcción de la avenida marítima y la GC-1 transformaron profundamente el frente litoral del barrio, separándolo físicamente del mar y alterando parte de su tejido histórico. También llegaron promociones de vivienda pública y nuevos equipamientos sociales.
Pese a todos estos cambios, San José mantiene una personalidad muy reconocible: escalinatas, casas coloridas sobre la ladera, pequeños miradores improvisados, plazas vecinales y edificios ya inseparables de la memoria del barrio, como esta Casa Amarilla.
La historia de la Vega de San José es, en buena medida, la historia de cómo Las Palmas dejó de ser una ciudad limitada a Vegueta y Triana para extenderse sobre vegas, riscos y laderas hasta convertirse en la ciudad que conocemos hoy.
Enlaces:
- Historia de La Vega de San José de Humberto Péres
- Historia del Risco de San Jose en Memoria Digital de Canarias
- Ficha del edificio en FEDAC
Y por último, las imágenes aréreas históricas (la mas antigua es de 1955) nos permiten localizar la casa, pero no nos da mucha más información que la de ver como el barrio se fue transformando:






